dimarts, 9 de març de 2010

TESTIMONIO DE DOS ESPACIOS FAMILIARES padres e hijos, de 0 a 4 años, EN CATALUÑA (España): "LA CASA OBERTA " Y "EL ESPAI DE MAR"



Los 30 años de
LA MAISON VERTE

Paris,17 y 18 Octubre 2009

Matilde Pelegrí
Psicóloga - Psicoanalista
Acogedora en
« EL ESPAI DE MAR »
Vilanova/Barcelona)


Buenos días señores y señoras,


PREAMBULO

Estoy muy contenta de estar hoy, con todos ustedes y de poder hablar de dos dispositivos de acogida padres e hijos, en Cataluña, inspirados en los principios fundamentales de la Maison Verte de Paris y donde participé y participo como cofundadora y acogedora.
Uno de estos dispositivos es « LA CASA OBERTA » con una experiencia de vida de 7 años y medio y que funcionó de mayo de 1995 a diciembre del 2002, en Vilanova i la Geltrú, una ciudad de setenta mil habitantes, a cincuenta kilómetros de Barcelona. « LA CASA OBERTA », dispositivo tipo Maison Verte, muy frecuentado por padres y hijos de 0 a 3 años, fue cofinanciado por el ayuntamiento de la ciudad y el Ministerio de Trabajo y de Asuntos Sociales del Gobierno Central de Madrid. Este dispositivo cerró debido a una decisión política, en diciembre 2002. El ayuntamiento de la ciudad decidió abrir a su vez un dispositivo con otra filosofía, más bien un centro de orientación y de animación dirigido a los padres e hijos.

El otro dispositivo « L’ESPAI DE MAR » se abrió, por el deseo de siete profesionales, de los cuales tres habían trabajado en La Casa Oberta, cuatro años y medio después del cierre de La Casa Oberta, en junio del 2007, en la misma ciudad Vilanova i la Geltrú, pero situado en un barrio diferente, en la playa y en un local cedido por una guardería. Al inicio abrimos de una forma precaria con sólo el local gratuito, pero desde 2008 nuestro estatuto ha cambiado, recibimos una pequeña subvención del Gobierno de Cataluña (La Generalitat) que nos permite salir del estatuto de voluntariado y tener un pago simbólico.

Y voy a darles la primicia que en el mes de noviembre de 2009, vamos a abrir un nuevo dispositivo en una pequeña ciudad, de 5.000 habitantes, Canyelles, a 10 km de Vilanova i la Geltrú: LA CASETA BLAVA, esta vez subvencionado por la Generalitat de Cataluña y el ayuntamiento de esta pequeña ciudad. Siempre volver a empezar, siempre en un circuito de nacimiento, pérdida, duelo, de nuevo nacimiento, que nos recuerdan los sucesos de la vida misma y como se escenifican en estos dispositivos de acogida de estructura tipo Maison Verte.



« LA CASA OBERTA, UN SUEÑO QUE FUE REALIDAD, EN VARIOS TIEMPOS »


1.- EL TIEMPO DEL « ORIGEN »


Como toda institución, « La Casa Oberta » tiene una historia y un preliminar; un preliminar que se puede encontrar en el origen de toda institución pública o privada, y que tiene por efecto movilizar el deseo. Se trata de « yo quiero », « yo quiero que exista » como origen de cada nueva entidad. No se trata del « yo quiero » fruto del capricho, ni del fíat al consentimiento del Otro, sino de un acto que ha sido la consecuencia lógica de un cierto recorrido profesional y analítico de uno de sus fundadores. Pero es también indispensable que después de este « yo quiero » como marca originaria, el fundador pueda dejar a los otros la posibilidad de inscribir sus marcas seguidas de otros deseos con la capacidad de modificar eventualmente las coordenadas y el movimiento que permitirán generar deseo de deseo.

Consideramos como el psicoanalista Antonio di Ciaccia fundador de Antenne 110 en Bélgica « que una institución que se diga psicoanalítica debe responder a dos criterios. Un criterio general que formulamos en los siguientes términos: responder adecuadamente a la estructura del inconsciente. Y un criterio particular que reside en la marca dejada por el « yo quiero » originario.

Pero LA CASA OBERTA es también una historia escrita por hombres y mujeres con recorridos diferentes, personales y profesionales. Se construyó por el encuentro entre dichos profesionales, por el deseo y la necesidad de encontrar una práctica común, en un proyecto que iba más allá del trabajo de cada uno, sea terapéutico, institucional o pedagógico. El trabajo en la preparación a la maternidad y la paternidad en un centro de « planificación familiar », el encuentro con las lecturas de la obra de la psicoanalista F. Dolto, sobre todo los textos « La Boutique Verte » en el libro « Enfants en souffrance » y el texto la Maison Verte en el libro « La causa de los niños », así como el encuentro personal y profesional con lo real de la Maison Verte de Paris y la enseñanza de J. Lacan hicieron el resto.

LA CASA OBERTA paso de ser el sueño de algunos profesionales, que habían trabajado en este proyecto desde 1989, a la realidad en mayo de 1995. Todos estos años estuvieron marcados por los avatares y las frustraciones relacionados principalmente con las reticencias y la lentitud de las instituciones en subvencionar el proyecto y en apoyar un dispositivo muy nuevo en donde la referencia teórica es el psicoanálisis, sobre todo en un país en donde todavía no es un derecho adquirido.

Es importante remarcar que en estos años de 1989 a 1995 la obra de Françoise Dolto empezaba a ser traducida en español, pero para estudiar su obra se debía leer en francés. El psicoanálisis se iba introduciendo en el campo clínico de los hospitales públicos pero en cambio en lo social era inexistente. Había bastantes psicoanalistas que trabajaban en consulta privada y que realizaban una trasmisión de Freud y de Lacan a través de seminarios organizados por asociaciones psicoanalíticas, pero dichos psicoanalistas no se interesaban demasiado por el trabajo en las estructuras tipo Maison Verte.

Así pues, al principio nos encontramos con que los psicoanalistas no apreciaban mucho nuestro proyecto y los profesionales catalanes que deseaban trabajar con padres e hijos de 0 a 4 años tenían como marco de referencia las guarderías y el trabajo con las familias era más bien de tipo educativo.

Pasamos por momentos de impase, de pesimismo, pero como teníamos mucha paciencia y un deseo inmenso de crear este tipo de dispositivo en nuestro país, pudimos sostener esta idea y darle continuidad. De alguna forma nuestra acogida y escucha de las mujeres embarazadas en un servicio de “Planificación Familiar” nos indicaba que había una demanda latente que no se formulaba porque el dispositivo aún no existía y ¿cómo se puede formular una demanda consciente de algo que no se conoce?

Algunas madres cuando frecuentaron por primera vez a LA CASA OBERTA escribieron en el cuaderno de opiniones: “Hace tiempo que esperaba un lugar así” Esta frase, ¿quiere decir algo de su deseo inconsciente? ¿De su particularidad a cada una de ellas?

Pero fueron los encuentros transferenciales con las personas (profesionales y políticos) y las instituciones los que permitieron que fuera posible abrir un dispositivo como este. Percibimos que no era un proyecto que dejara indiferente: o suscitaba rechazo e incomprensión o seducía y entusiasmaba. Pasaron años en que nos dedicamos a hacer trasmisión del proyecto que a menudo chocaba con la incomprensión de los políticos, que no entendían el anonimato, que decían que los padres no querrían quedarse con sus hijos, que preferirían las ludotecas. En fin políticos que deseaban una garantía de los proyectos, con resultados concretos, efectos tangibles, con cambios notorios.


2.- EL TIEMPO DE LA APERTURA

En el momento de la apertura en 1995 no conocíamos, ni en España ni en Cataluña dispositivos similares a nuestro proyecto de LA CASA OBERTA, inspirada en la Maison Verte de Paris. A partir de 1989 se había desarrollado en la ciudad de Barcelona el Projecte Context- Infancia de l’ IMEB y se abrieron dos servicios JA TENIM UN FILL y el espacio familiar LA CASA DELS COLORS en 1991. Y en 1994 abrió sus puertas LA CASA DELS ARBRES en Hospitalet, dispositivos que implicaban la presencia simultánea de los padres y de los hijos de 0 a 3 años, pero que se sostenían con un discurso más bien educativo o pedagógico, ya que se denominaban así mismos servicios educativos.

Dos actos políticos marcaron la posibilidad de abrir nuestro dispositivo. En 1991, un acogedor de la Maison Verte vino a dar unas conferencias en Cataluña para dar a conocer esta estructura en el momento en que había la posibilidad de abrir LA CASA OBERTA en Sant Pere de Ribes, una ciudad próxima a Barcelona En dicho acto asistieron más de cien personas, políticos incluidos. Todo indicaba que había un gran interés en que LA CASA OBERTA existiera, pero un cambio político en el municipio impidió que esto se cumpliera.
Unos años más tarde, el político que perdió las elecciones municipales fue nombrado representante de Bienestar Social en la zona y tuvo el encargo de negociar con el Gobierno de Madrid las subvenciones para proyectos piloto de la pequeña infancia. Pensó en nuestro proyecto LA CASA OBERTA y lo llevó a Madrid, pero necesitábamos un municipio que estuviera de acuerdo en llevar a cabo el proyecto y se responsabilizará de subvencionar la parte proporcional que correspondía al municipio: fue el ayuntamiento de Vilanova i la Geltrú el que acepto. Mucho más tarde cuando el proyecto fue subvencionado y abrió sus puertas, nos dimos cuenta que la aceptación se produjo de una manera muy ambivalente.

Esta marca originaria dejo su huella que condicionó nuestro futuro, el municipio apenas se comprometió con el proyecto, cada político ni lo hizo suyo, ni lo sentía como propio, el deseo y el goce estaban en otro lugar… en los fundadores y los otros profesionales que acogían y que sostenían el proyecto…

Con el cambio político en 1999, nuestras dificultades aumentaron. Empezaron una serie de demandas por parte del municipio que ponía en cuestión el anonimato, el número de niños y padres que frecuentaban el dispositivo, el psicoanálisis y la prevención, etc.

Todo esto me hace pensar en lo que dice Lacan en « La Conferencia en Ginebra sobre el síntoma »: « la importancia que tuvo para un sujeto, vale decir, aquello que en ese entonces no era absolutamente nada, la manera en que fue deseado. Hay gente que vive bajo el efecto, que durará largo tiempo en sus vidas, bajo el efecto del hecho de que uno de los dos padres no lo deseó”… « Incluso un niño no deseado, en nombre de un no sé qué que surge de sus primeros bullicios, puede ser mejor acogido más tarde. Esto no impide que algo conserve la marca del hecho de que el deseo no existía antes de cierta fecha ».

En el momento del inicio del dispositivo decidimos abrir todos los días de lunes a viernes y que dos acogedores diferentes estuviéramos cada tarde (un hombre y una mujer) ya que las subvenciones eran suficientes. Abrimos de 17h a 20h y nos quedábamos media hora más para cerrar, inscribir el número de familias, tomarnos un tiempo para hablar entre nosotros los dos acogedores, escribir algo sobre lo sucedido aquella tarde, o simplemente reflexionar sobre algo que nos hacia problema a nosotros los acogedores.

Para nuestra sorpresa desde el inicio este dispositivo fue muy bien aceptado y hubo una afluencia de entre 40/50 niños cada día y los adultos que les acompañan. Nos preguntábamos que hacía que las familias vinieran y volvieran a venir, lo que continuo hasta el cierre en diciembre 2002.

El primer día que trabajé en mayo de 1995 me acuerdo que pasé toda la tarde abriendo la puerta y acogiendo a padres e hijos. Ese día acudieron 48 niños y 52 padres: ¡Los acogedores de ese día pensamos que éramos solo porteros!
Quizás el pasaje del dispositivo imaginario al real. Y como sucede siempre en estos dispositivos, (y porque no al principio) nuestro trabajo tiene que ver con la articulación entre lo cotidiano y la escena inconsciente, fuimos testigos de cómo a veces se dice más, de lo que uno quiere decir, como fue el caso de la madre de un niño que nos pide como explicar a su hijo que cambiarían muy pronto de vivienda, marcharían de Vilanova para ir a vivir a Madrid. La madre se dirige a su hijo para que escuche su pregunta y el responde: « quiero quedarme aquí ». La mamá sorprendida nos confiesa que no quiere marchar porque deja una amiga.


3.- EL TIEMPO DEL GRUPO DE ACOGEDORES

En relación a la constitución del grupo de acogedores, éramos al principio cuatro fundadores y llegamos a ser diez, escogidos entre los profesionales de las ciudades de Vilanova, Sant Pere de Ribes, Barcelona y Tarragona y que mantenían vínculos transferenciales de formación analítica con uno de los fundadores. Pero fue a través del trabajo cotidiano con las familias en el dispositivo, que pudo instalarse la transferencia de trabajo, sobre todo entre los acogedores del mismo día.

La mayor parte de los acogedores conocían el proyecto y se implicaron en él de un modo consciente, quizás movidos por el interés que despertaba el empezar algo muy nuevo. Como psicoanalistas sabemos un poco de los caminos y desfiladeros del inconsciente, y en el momento de la crisis por el cierre de la Casa Oberta, supimos un poco más sobre el compromiso particular de cada acogedor.

Es cierto que durante los siete años y medio de trayecto compartido hubo pérdidas (personas que se marcharon por múltiples razones: a veces por verdaderas razones, otras como consecuencia de malentendidos) y los que continuaron tuvieron que hacer el duelo por cada pérdida ya que cada uno de los profesionales dejo su granito de arena en el dispositivo.

Desde el principio de nuestro trabajo conjunto, reflexionamos sobre las hipótesis del dispositivo que Françoise Dolto y otros psicoanalistas nos legaron. Considerábamos que la concepción de los lugares de acogida era universal, y que los dispositivos de acogida y escucha eran necesarios, ya que en nuestra sociedad híper industrial, los vínculos de ausencia y presencia son difícilmente verbalizados. Se trataba de afrontar el reajuste entre el niño ideal soñado por el orden social y la inscripción del niño en la historia familiar y en la sociedad. Pensamos que era posible abrir tales lugares en otros países, en otras culturas pero que cada dispositivo debería tener su propio estilo, su propia particularidad. A diferencia de otras instituciones centradas en los más pequeños, en estas no se acudiría con una demanda explícita. Las familias vienen y hablan…

Asumimos poco a poco que se trataba de una práctica entre varios y en nuestras reuniones mensuales con todos los equipos juntos, hablábamos de nuestra propia práctica y cada acogedor aportaba su contribución. La puesta en común de nuestras preguntas, de nuestras dificultades, de nuestras investigaciones, de nuestras diferencias de estilo y de referencias teóricas constituía un punto de apoyo y una forma de construir lo que hacíamos y esto nos ayudó también a sostener el trabajo en un dispositivo tan particular.

También acogimos y escuchamos a un gran número de personas en prácticas (educadores, psicólogos)y les ofrecimos la posibilidad de una formación fundada en la ética aplicada del discurso analítico.

Nos comprometimos en este trabajo para dar un lugar al más pequeño en tanto que sujeto no como « objeto de consumo » y para ofrecer a las madres, padres, y otros acompañantes adultos, la posibilidad de intercambios con otros niños y adultos, en un dispositivo en donde la palabra se enreda y se desenreda para hacer cadena en la línea de generaciones.

Se trata de inventar una práctica poniendo algo de su cosecha. Este dispositivo no da respuestas. Debe incomodar de modo que se puedan hacer preguntas de otra índole. Esta orientación de nuestra intervención implica una invención permanente. Invención de parte de la institución para reflexionar sobre qué lugar para el discurso del psicoanálisis y invención par parte del profesional para escuchar siempre al « uno por uno »

Lacan toma a los psicoanalistas de la mano y les anima a salir del infierno, a no quedar encerrados en la oscuridad de su subterráneo e ir hacia la luz, luz llena de relámpagos, es decir llena de sorpresas, hallazgos y invenciones; y nos plantea la siguiente pregunta: « Que alegría encontramos en nuestro trabajo? »


4.- EL TIEMPO DEL CIERRE O EL FIN DE « LA CASA OBERTA »

En diciembre 2002, La Casa Oberta, espacio familiar padres e hijos de 0 a 3 años dejo de acoger a las familias por una decisión de los políticos de izquierda locales, después de siete años y medio de existencia y de ser un dispositivo muy frecuentado por las familias. En su lugar abrieron un espacio de orientación más educativa.

En esa época muchos espacios familiares se abrieron en Catalunya en numerosas ciudades de la región de Barcelona, pero la orientación seguía siendo más de tipo educativo. Solamente en 2001 se abrió en Madrid « EL CUARTO DE ESTAR » inspirado también en la Maison Verte.

Durante los tres meses que tuvimos que preparar a las familias para nuestro cierre (De octubre a diciembre 2002) intentamos las familias, los acogedores, el periódico local, las cartas de apoyo de las estructuras tipo Maison Verte de España y del extranjero, las instituciones catalanas y españolas convencer a los políticos locales que podíamos coexistir con el nuevo proyecto.

De hecho se trataba de un no reconocimiento del trabajo a lo largo de estos siete años y medio y de los resultados de la experiencia que fue tan frecuentado (entre 20/30 niños por día más los acompañantes, lo que daba un mínimo de 40/60 personas) Los políticos nos decían que el proyecto que ellos habían diseñado, era mejor ( ?) ya que el nuestro no había sido copiado por los espacios familiares que se abrían, a pesar de todas las visitas que habíamos recibido de profesionales del campo de la educación, de lo social y del psicoanálisis.

Pero hubo una parte muy positiva en la crisis, pues nos permitió cuestionarnos de otro modo sobre nuestra acogida y nuestra escucha de lo cotidiano y establecer una transferencia de trabajo con nuestros colegas de España y del extranjero que sigue en la actualidad.

Por otro lado tuvimos que reflexionar como preparar a las familias y a nosotros mismos para hacer el duelo de este dispositivo. ¡Nosotros que constatamos cada día los sufrimientos producidos por las separaciones y las pérdidas !

La escritura fue nuestro medio de acción en esta crisis y nunca habíamos tanto escrito y producido como en este periodo. Las palabras de nuestros colegas nos han ayudado mucho, así una de ellas nos dijo: « Estar en crisis significa también no someterse al discurso del amo ».

Estos espacios familiares con su oferta, su espacio de escucha sin un saber magistral ofrecen el dispositivo a los padres y a los hijos para que su saber particular emerja y que puedan plantearse preguntas sobre el lugar que ocupan con sus hijos, con la pareja, con la familia, sobre su división madre/mujer, padre/hombre. Este dispositivo pone en cuestión el lugar del control, del consejo, del saber cerrado.

Estos lugares, de algún modo, como Freud decía a su vez del psicoanálisis, « llevarían la peste a una sociedad de bien?»


« L’ESPAI DE MAR » EL TIEMPO DEL DESPERTAR Y EL TIEMPO DE LOS ENCUENTROS.

Durante los cuatro años y medio que transcurrieron entre el cierre de LA CASA OBERTA y la apertura del ESPAI DE MAR, seguíamos entusiasmados con la idea de abrir otro dispositivo, debido a la importancia que le dábamos al trabajo con los pequeños. Continuamos vinculados con los acogedores de otros países, pero a medida que el tiempo pasaba, percibíamos que la posibilidad de volver a crear otro dispositivo como aquel, era lejana.

Pero el reencuentro entre varios profesionales, tres que habían estado implicados en La Casa Oberta y cuatro que mantenían vínculos transferenciales de trabajo entre ellos, así como la oportunidad de tener un local gratuito en una guardería despertó nuestro deseo adormecido de que un espacio como ese existiera y nos precipitamos al acto de fundación.

Primero había la cuestión de la nominación, queríamos un nombre diferente de la Casa Oberta, aunque sabíamos que era la referencia. Le nombramos L’ESPAI DE MAR, ya que estamos muy cerca de la playa, cerca del mar. Pero el inconsciente funciona y en la apertura L’Espai de Mar fue saludado en el periódico local así: « La Casa Oberta resucita. »

Nos quedaba inventar nuestra manera de hacer, una vez el dispositivo abriera. Había que organizarse no sólo para crear el espacio concreto sino para hacerlo perdurar. Fundamos una Asociación para poder pedir subvenciones, para inscribirlo como institución. Repartimos las tascas, las gestiones, etc. Acudimos a las reuniones de la Asociación, lo que supone que nos ocupamos de hacer circular las informaciones y los dossiers.

Y poco a poco creamos el ESPAI DE MAR, un dispositivo que permite el encuentro y la palabra, lugar de acogida padres-hijos de 0 a 4 años, inspirado en la Maison Verte y en La Casa Oberta. Abrimos dos días a la semana, martes y jueves, con 3 acogedores de 17.30 a 20h. La única fuente de ingresos es una pequeña subvención de la Generalitat que nos sirve para pagarnos viajes y inscripciones para la formación, de modo que recibimos un pago simbólico. Los acogedores somos psicólogos, educadores y psicoanalistas.

Se dice que el deseo como la fe mueve montañas… Desde la apertura del Espai de Mar cada vez nos movemos más… Organizamos jornadas internacionales, seminarios, pensamos en publicar una revista… Tenemos reuniones con otros dispositivos… Deseamos transmitir el marco teórico de nuestros dispositivos inspirados en la Maison Verte…

Y por otro lado, vemos que los demás dispositivos se plantean preguntas y se acercan cada vez más de nuestras estructuras tipo Maison Verte.
Vemos que tuvimos tiempos diferentes… Y quizás en estos momentos el tiempo de estos espacios familiares les aproxima más al nuestro… Ya veremos.


Muchas gracias por su atención

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