diumenge, 24 d’octubre de 2010

PAGAR EL PRECIO

Autora: Patricia Muñoz

Lacan, en el seminario “El reverso del psicoanálisis”,  habla de la importancia que tienen para los analistas los textos de los economistas, textos que le interesan mucho, ya que según él,…“si algo debe hacerse en el análisis, es la institución de ese otro campo energético, que requeriría de estructuras distintas de las de la física y que es el campo del goce”    Es el campo que hubiera querido que se llamase el campo Lacaniano y así se llama ahora.  Este seminario es del año 69, más adelante, es con  su teoría de los nudos como entra en ese campo del Goce. Es en ese campo del goce  donde algo se puede arriesgar, donde se contabilizan las pérdidas y las ganancias, donde se paga el precio.

Hay un dicho en nuestro país: “El que algo quiere, algo le debe costar”, los que están en el psicoanálisis y en este campo del goce,  los que han hecho un análisis hasta el final y los que pueden escuchar los testimonios en el dispositivo del pase,  saben de lo que se trata.

En el psicoanálisis se trata del precio a pagar por el rescate del deseo, deseo propio separado del Otro, es la posibilidad de un decir que hace acto, acto que siempre es difícil para el neurótico.

Cuando se entra al análisis se cree estar dispuesto a todo, pero a medida que se avanza, uno se da cuenta que hay posiciones de goce que no se quieren abandonar. Momentos difíciles de atravesar y que pueden durar mucho tiempo, sin embargo, sabemos que no todo del goce es abandonado, siempre queda algo. Después de aceptar pagar el precio de goce, nos queda el plus de goce, que es lo que nos permite querer vivir.

El neurótico cree que el Otro quiere su castración, que quiere gozar de ella, cuando se deja de luchar contra eso y se acepta pagar el precio, es posible la separación, es una decisión un querer, una victoria del ser.

Lacan en la dirección de la cura, dice: “Digamos que en el depósito de fondo de la empresa común, el paciente no es el único con sus dificultades que pone toda la cuota. El analista también debe pagar – pagar con sus palabras- pagar con su persona, la presta como soporte, …- tiene que pagar con lo que hay de esencial, en su juicio más íntimo, para mezclarse en una acción que va al corazón del ser.  Sería el único allí que queda fuera del juego?

Como ven seguimos dentro del campo de los economistas, ambos tienen que poner la cuota y pagar, el analista también paga pero de otra manera.

Nos arriesgaremos a decir que con la invención del dispositivo del pase, a ese juego entran también los pasadores, pasantes y miembros del cartel del pase. En el dispositivo del pase también hay un costo a pagar, no solo del lado del pasante, que trae su testimonio, que entrega lo más intimo de su historia, y que toma distancia de ella, puesto que la entrega a los pasadores .  Están los pasadores que se prestan como  medio, para hacer pasar ese testimonio y transmitirlo luego al cartel del pase.
Ese testimonio pasa al cartel del pase y de allí a una elaboración que se hará. Cada uno de los participantes en el pase, hará una transmisión, a su manera y en su tiempo a la comunidad analítica. Lo digo así puesto que creo que no es algo que se pueda forzar, esa experiencia produce siempre efectos, en todos los involucrados en ella, eso es indudable

 En la experiencia del pase hay también una presencia, un soporte, está el respeto con el que se acoger el testimonio, el valor que se le da al testimonio que es transmitido allí. Allí no hay interpretaciones,  pero si hay una respuesta del cartel, hay algo que también  se paga con las palabras.  ¿Sería muy arriesgado decir que también hay algo del juicio íntimo del lado de los miembros del cartel?, pues de todos modos hay una decisión a tomar.

Lacan, El 23 de octubre de 1980, en el momento de la disolución escribe una carta para la Causa Freudiana: Allí reduce el tiempo de los AE a tres años, “El pase producirá el AE nuevo – siempre nuevo por serlo durante el tiempo de dar testimonio en la Escuela, o sea, tres años. Pues más vale que pase, este AE antes de ir derechito a encastrarse en la casta.”

El tiempo del AE pasa, ya que el efecto de esta experiencia no durará siempre,  a mí ya se me acabo el tiempo, pero aun fuera del tiempo quisiera hablarles de un significante extraído de un sueño, el nombre de un objeto encontrado en un viejo maletín de herramientas, es  una palabra que existe en español, es un galicismo, es Cizalla, producto del cruce de ciceau y tenaille, tijeras y  tenazas.  Es una herramienta que hace el corte sobre el metal pero también nombra los recortes o fragmentos de metal que resultan de su manipulación, es también resto que queda al cortar, es instrumento corte y resto. Creo que ejemplifica muy bien la separación, el corte y el plus de gozar que queda después de ese corte. Lacan en el seminario la angustia habla del objeto a como teniendo funciones diferente, una función  de corte y una función de resto.

La separación es  soltarse del Otro, es sentido como caer en un vacio, no tener más ese soporte, es dejar de pelear con el Otro, pagar el precio implica que la vida tiene un valor que no se la da el Otro, tienen un valor para el sujeto que ya no espera nada del Otro. La causa verdadera que lo hace vivir a su manera, es el plus de gozar.

Desde que empecé a estudiar psicoanálisis me interesé por el deseo y por el ser, buscaba en los seminarios y en los escritos todas las referencias a estos dos significantes y mientras más encontraba mas difícil era saber que querían decir, el ser no existía, era una carencia, un vacío y el deseo siempre estaba en otro lado y solo era una búsqueda orientada, no son posibles de atrapar ni de ponerles la mano encima. Creo que esa es la búsqueda de un análisis, que se lleva hasta el final y si se paga el precio se encuentra el deseo y la respuesta en acto, al: ¿Que soy?

1 comentari:

  1. Debe ser como un dejar la identificación contra el Otro y vivir la vida propia, fuera del cobijo de una estaca a la que destrozamos, amamos y finalmente tiramos. Debe de ser vivir con el solo hecho de nuestro nudo y nuestro/s goces y nuestro deseo, si hay amor de por medio tomémoslo también.

    Bien, lamento no tener una posición muy versada sobre el Otro, pues a pesar de que mi personalidad está en contacto directo con el Otro hace muy poco que he llegado a textualizarlo.

    Un abrazo de Vicent.

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