dimarts, 26 d’abril de 2011

NUEVAS FAMILIAS ¿NUEVOS SÍNTOMAS?

Matilde Pelegrí


Psicóloga-Psicoanalista

Conferencia presentada en el Colegio de Psicoanálisis de Madrid, el 11 de marzo de 2011.

Buenos días,

Es para mí un honor estar entre vosotros aquí en Madrid y venir a hablar de un tema que me interesa desde hace unos años. Por un lado por mi trabajo en dispositivos de acogida padres-hijos de 0-4 años desde 1995 y por otro por la clínica con niños y adolescentes.

En la actualidad, en esta era del capitalismo, la familia se ha ido reduciendo, experimentando una contracción progresiva que implica un pasaje de la familia conyugal a la familia monoparental, cada vez más generalizada, nuevas formas de lazos familiares que surgen ante la caída o declive de la imagen paterna. Aparecen nuevas formas de uniones que conviven con las anteriores, que cuestionan o sacuden las condiciones estándar de esa trasmisión original: familias constituidas por parejas del mismo sexo, monoparentales, ampliadas, reconstituidas.

Es evidente que los avances de la ciencia-sobre todo de la biogenética ofrecen posibilidades inéditas respecto a lo que era la reproducción “natural. Hoy es posible la procreación sin padre, o con un donante anónimo que va a producir la fecundación del ovulo. La sexualidad queda radicalmente separada de la reproducción.

Por otra parte vivimos en “la sociedad del derecho al goce” que entra en conflicto con el hecho de que “tener un hijo no es un derecho. Tener un hijo es el fruto de un deseo particular y la legitimidad del mismo se mide por sus consecuencias sobre el hijo.

El psicoanálisis se ha interesado desde sus inicios por la familia como instauradora del orden simbólico. Freud con la introducción del Complejo de Edipo y más tarde Lacan en su texto “Los complejos familiares” establece la articulación entre la familia y el lazo social”, pasando por la metáfora paterna con su efecto separador y al final de su enseñanza con el nudo borromeo, la función que nombra.

Estas nuevas familias nos plantean el desafío de repensar las funciones parentales y el estatuto del padre. Y si el psicoanálisis, frente a los cambios de la familia clásica, debe posicionarse en lo social, renovar su doxa teórica, y actualizar su práctica. En el discurso moderno vemos incluso que se trata de borrar incluso el concepto familia por el de” parentalidad”. El discurso psicoanalítico de toda ideología o religión. Lacan ya nos dio indicaciones de esto en la pluralización de los Nombres- del- Padre, lo que nos empuja a una exploración más precisa de la función paterna.

La familia como “humanización del deseo”, sublimación de las pulsiones que permite a un sujeto inscribirse en un lazo social de vida, en donde sus capacidades propias de acción, de creación y de amor pueden satisfacerse.

En” Dos notas sobre el niño” Lacan nos dice que el síntoma del niño se encuentra en el lugar desde el que se puede responder a lo que hay de sintomático en la estructura familiar. Que en el centro de las notas de Lacan se encuentre la perspectiva del síntoma, enriquece por un lado a la subjetividad del niño, dado que la construcción del síntoma se encuentra en el horizonte de la clínica que practicamos. Del niño como síntoma (de la madre o de la pareja parental) al síntoma del niño, incluso el sinthome.

La perspectiva del síntoma enriquece también a la familia. La familia puede ser considerada como un síntoma del sujeto, dado que cada uno tiene que subjetivar el “tipo de madre y el tipo de padre que le ha tocado (expresión que utiliza Lacan en “Conferencia en Ginebra sobre el síntoma) transformando de este modo el lazo familiar en sintomático.

Lacan también nos dice: “La función de residuo que la familia conyugal sostiene (a la vez que mantiene) en la evolución de las sociedades, pone de relieve lo irreductible de una transmisión… pero que es de una constitución subjetiva que implica la relación con un deseo que no sea anónimo”. Es lo que también llamó “humanizar el deseo”. Lo que destaca aquí es lo particular del deseo tanto de la madre como del padre. Se puede observar la lucidez de Lacan cuando destaca que la familia conyugal tiene una función de residuo en la evolución de las sociedades y que ella se mantendrá precisamente porque se encuentra en el estado de residuo, en el estado de pequeño a. Lo que vivimos hoy en día lo confirma, interpreta esta resistencia misma de la familia conyugal por el carácter irreductible de la trasmisión, no la transmisión de un saber, ni la transmisión de las necesidades, sino una transmisión constituyente para el sujeto. Esto supone su relación a un deseo que no sea anónimo.

Lacan habla del fracaso de las utopías comunitarias (Las comunidades) que existían en la época de los años 70/80 en que se buscaba ensanchar el círculo de la familia, criar los hijos en común y hacer existir una entidad colectiva más allá del círculo de la familia. En cambio podemos constatar exactamente lo contrario, la vitalidad de la vida conyugal, modificada por la homosexualidad. Se verifica que la función de la familia conyugal permanece dominante y que ya no se trata de la utopía comunitaria. Lacan destaca que la familia conyugal tiene una función de residuo en la evolución de las sociedades y que ella se mantendrá precisamente porque se encuentra en el estado de residuo, (de resto) en el estado de objeto pequeño a.

La clínica psicoanalítica es el lugar donde el psicoanálisis recoge los efectos que estos cambios tienen sobre los sujetos, fundamentalmente en la clínica con niños. Así en las familias reconstituidas el padre es el padre de varios niños que no son los suyos y los niños tienen varios padres y madres.

Hace poco una niña de 7 años me dijo en una entrevista: “Tengo 4 familias, Mi padre con su pareja y mi madre con la suya, y otras dos con las parejas anteriores de su padre y de su madre y los hijos de ellos, que seguía viendo de tanto en tanto. También me expresaba su dificultad para aceptar el mismo estatuto de media hermana a la hermana nacida de su padre con su pareja, con la hermana nacida de su madre con su pareja actual. Para ella la hermana que había estado en la barriga de su madre era diferente de la que estaba en la barriga de la compañera del padre. ¿Cuál era para ella la diferencia? Una era más hermana que la otra, al fin de cuentas en su lógica había compartido barriga con ella y con la otra no.

Hoy en día, cada vez menos las funciones materna y paterna se confunden con el padre y la madre biológicas. Son ejercidas por otras figuras. Con las familias homoparentales la función materna no es ejercida por una mujer y la función paterna no es ejercida por un hombre. No solamente la parentalidad esta disociada de lo biológico sino también disociada de la diferencia de sexos y parentalidad. Las formulas de sexuación de Lacan nos muestran que un hombre biológico puede inscribirse en el plano del deseo y del goce del lado de la mujer, y una mujer puede inscribirse del lado hombre. Con estas formulas podemos hacer una distinción entre sexo anatómico y la posición sexual. Si la función materna es la de los cuidados que llevan la marca de un interés particularizado, y la función paterna es la de encarnar la ley en el deseo y de gozar de la madre. Dos personas del mismo sexo, ¿podrían cumplir dicha función? El psicoanálisis demuestra que la familia es el lugar de substitución de lo biológico por lo simbólico, definiendo padre y madre como funciones.



Para Lacan el padre y la madre serán pensados como función, respectivamente función de nominación, en tanto su nombre sea el vector de la encarnación de la ley en el deseo y función de cuidados en tanto estos lleven la marca de un interés particularizado. Podemos decir que después de una interpretación del Edipo freudiano por la metáfora paterna, la última enseñanza de Lacan construye una teoría post edípica del inconsciente. Separa el modo de goce del sujeto y el Otro, de la función paterna.

Podemos dar un paso de más y distinguir en numerosos casos el sexo biológico y la función paterna? Acaso la metáfora paterna, la relación del deseo con la ley pueden funcionar si el reparto padre-madre no coincide con la estricta repartición hombre-mujer? Las estadísticas sobre las familias homoparentales parecen decir que si, sería porque el sujeto encuentra las identificaciones que le son necesarias fuera de la familia. La relación de pareja está basada en la libertad de goce, en el encuentro de dos goces que pueden llevarse a la dignidad del amor. Es la satisfacción del goce que decide la duración de la pareja y de la familia a menudo efímera que se constituye. No hay otra garantía de padre que hacer un niño a una mujer que causa su deseo.

Que podemos decir de una pareja homosexual que desea adoptar un niño. Como mínimo que nada nos indica que la función paterna y función materna no pueda ser asumida por esa pareja. Y en referencia al deseo de hijo, un deseo que no sea anónimo, podemos incluso preguntarnos que en una pareja de dos hombres, el deseo de hijo designa que uno de ellos está en posición femenina.

El psicoanálisis demuestra que la familia es el lugar de substitución de lo biológico por lo simbólico, definiendo padre y madre como funciones.

Para Lacan el padre y la madre serán pensados como función, respectivamente función de nominación, en tanto su nombre sea el vector de la encarnación de la ley en el deseo y función de cuidados en tanto estos lleven la marca de un interés particularizado. Podemos decir que después de una interpretación del Edipo freudiano por la metáfora paterna, la última enseñanza de Lacan construye una teoría post edípica del inconsciente. Separa el modo de goce del sujeto y el Otro, de la función paterna.

Pasaré a comentarles algunos fragmentos de la cura de un niño de 8 años y una niña de 10 años.

A. de 8 años acude a consulta por dificultades escolares. Fue adoptado por una pareja homosexual gays cuando tenía 4 años. Fue abandonado en un parque a los 3 años y la policía lo llevo a un centro de acogida. Allí paso un año hasta que le adoptaron La pareja que lo adopto, empezó a pensar en adoptar cuando uno de ellos vivía solo, desistió pero al conocer a su pareja que devino estable empezaron a pensar en adoptar un hijo, al principio incluso pensaron en pedirle a una pareja de lesbianas que concibieran un hijo con el esperma de uno de ellos, pero al final no se pusieron de acuerdo, lo vieron muy complicado y me explican su esfuerzo para establecer un orden simbólico, una alianza entre ellos, en definitiva para darle dignidad a un “deseo compartido”.

Están muy preocupados por la inhibición escolar que apareció hace un año. De repente perdió el interés por lo escolar, por el saber académico. Así como ha empezado a aislarse con los juegos de las consolas.

En un primer tiempo A. parece interesado en lo que yo hago, le explico que atiendo a los niños en los que les preocupa. Sus preocupaciones no son lo escolar, más bien algunos recuerdos que le vienen en sueños. Recuerda que estaba en un parque y alguien le empujó a que fuera a los columpios y desapareció. Cree o fantasea que quizás fue un hombre o una mujer. Recuerda también un balcón que cree que es donde vivía. Me pregunta si algún día verá en sueños la cara de quién le abandona, ante mi silencio, para luego decir que prefiere no saberlo porque se portaron muy mal con él.

Un poco más tarde en la cura en una sesión intenta buscar explicaciones de porque le abandonaron. Según el debían estar muy mal de dinero, sin casa, sin nadie que le cuidará mientras trabajaban. Se construye un mito de que quizás no tenía padre o madre que habían muerto. Es verdad que su historia de origen, nadie la sabe porque no pudieron identificarlo, creen que como es moreno, alguien de sus padres era africano. Es verdad que hay una verdad que no conocerá, quizás algún día…

Su conflicto son sus sueños, le producen malestar, le atormentan y le hacen alejarse del éxito escolar. Vemos que su conflicto escolar no le produce subjetivamente ni frio ni calor. Su demanda es que para él su síntoma son los sueños que le traen recuerdos y el se niega a recordar. Por tanto se bloquea en el recordar lo escolar.

Y por otro lado me dibuja figuras de parejas, un hombre y una mujer. Algunos se parecen a sus padres adoptivos, pero a uno lo feminiza. Refuerza la diferencia. No son iguales. Hay una insistencia en A. en diferenciarlos.

Y un punto importante también para A. es verificar que le falta a uno respecto al otro. Uno tiene el pelo más largo, el otro se pinta un poco los ojos. En suma la posición de cada cual respecto a la castración.

El síntoma de los hijos representa la verdad de la pareja. En un primer punto, el hijo deviene intérprete de un imposible a decir entre los padres, y la sola manera para que se pueda expresar esa verdad de la pareja es el síntoma que inconscientemente se presenta al hijo como enigma a resolver.

Para él no son dos hombres sus padres. Son dos padres, porque no se atreve a llamar a uno madre, pero dos padres diferentes. No vendrá este niño a decirnos que la función materna y paterna es independiente de si los portadores de esta función son hombres o mujeres.

Sus dibujos cada vez marcan más la diferencia y se aproximan a sus padres biológicos quizás son los que le servirán para las identificaciones fuera de su familia actual.

Janira de 10 años consulta por crisis de ansiedad. La madre de Janira asocia dicha crisis con el momento en que su hija descubrió unas notas de amor entre ella y su amiga que vive con ellas y con una noche en que se despertó y las encontró juntas en la habitación. La pareja de la madre de Janira es otra mujer, con la que vive desde que ella tiene 4 años. Los padres de Janira se separaron cuando ella tenía 3 años pero la jovencita mantiene una relación con su padre, un fin de semana cada quince días. El papá de Janira padeció una depresión cuando descubrió que su mujer mantenía relaciones con otra mujer y se separó de ella.

Janira se presenta a la consulta muy angustiada y con un reproche dirigido hacia la madre. Cómo es capaz de estar enamorada de una mujer se pregunta. Pregunta sobre la elección de objeto sexual, de partenaire por parte de su madre. Me interpela para saber si esto es posible, o sólo le pasa a su madre. Acude a un saber, para encontrar una respuesta al deseo de la madre.



Un día la compañera de su madre le acompaña a la consulta y ella me pregunta directamente, si parece un hombre, porque tiene un cuerpo masculino como algunas homosexuales mujeres. Su madre para calmarla le explica que para ella su compañera es un hombre. ¿Cuál es el deseo de la madre?



Durante un primer tiempo Janira presenta también insomnio y algún episodio de sonambulismo y se levanta varias veces para ir a la habitación de la madre e intenta quedarse allí. Quiere dormir con ella, como lo hacía cuando era pequeña. En verdad quiere controlar a su madre dice en una de las entrevistas y evitar que tenga encuentros sexuales con su amiga.



La madre de Janira a su vez esta angustiada, en su discurso se observa la ambivalencia de su relación con su partenaire: duermen en habitaciones separadas desde el principio de dicha relación. Alcohólica desde la adolescencia, era la manera de anestesiarse y tener relaciones con hombres. Entre ellos, escogió al padre de Janira por algunos rasgos femeninos. Cuando conoció a su actual compañera, se dio cuenta que debía afrontar su amor por las mujeres y desde entonces lo hace con cierta ambivalencia que transmite a su hija.



Janira empieza a producir una serie de sueños:

Sueños eróticos de su madre haciendo el amor con diferentes hombres que son cantantes famosos: Elvis Presley (que le gusta a su madre desde la pubertad), LLuís Llach, y Joan Manuel Serrat (cantantes catalanes que a ella también le atraen sus canciones). Ella sabe que a su madre le gustan mucho como cantan. Busca un hombre para su madre. Le falta, le falta un hombre dice.



Aparece un sueño con su padre, la venia a buscar y ella se pone contenta pero su madre y su compañera no le hacen caso, ni le saludan. Ella intenta en el sueño pelearse con su madre, pero al mismo tiempo aproximarla al padre. Defiende mucho al padre, no tiene suerte con las mujeres dice.



En otro momento de la cura produce sueños relacionados con la procreación: va a ver a una clínica hermanos recién nacidos de sus amigas, me trae esos sueños a la sesión y me dice: “Que lástima, por parte de madre no tendré hermanos, porque dos mujeres no pueden”. Por otro lado espera que su padre encuentre una mujer y tenga hijos.



Más tarde produce aún más sueños: venían hombres con gafas oscuras y en coche negro y le separaban de la madre, la secuestraban y pedían dinero por ella. Su padre la salvaba de este secuestro. El padre como portador del falo.

Aparece la pregunta que quiere una mujer, aparece la castración de la madre, los estragos con la madre, y la llamada a la metáfora paterna.



Me plantea que sus amigos y amigas de la escuela no saben que su madre y la amiga son pareja. Pero un día vino una amiga a dormir y se dio cuenta de la complicidad de ellas y le pregunto directamente, ella se sorprendió de que esa amiga le dijo que no era nada raro. Ella cree que tuvo pena de ella y por ello le dio esa respuesta. Espera que no lo explique y así se evitará pasar un mal trago.



Aparecen sueños ambivalentes con los chicos: sueños de persecución, de chicos que no conocía y que querían hacerle daño, le intentaban dar golpes con palos. Una noche sueña que dos niños de la clase M. y J. se pelean por ella. A ella le gusta M. Aparecen obsesiones con respecto a los chicos, quiere que se sepa que le gustan los chicos. Pasa una temporada pensando a que chicos conquistar y como hacerlo. Aparecen grandes miedos a que a ella la comparen como a su madre y que crean que puede ser homosexual.

Es importante remarcar el papel del padre. Le habla continuamente de chicos, quiere que le gusten los chicos, que sobre todo no se parezca a su madre. Tiene miedo de tener una hija homosexual.



Nos podemos preguntar ¿En que difiere las preocupaciones de esta niña con las de alguna otra con padres heterosexuales? ¿El estrago con la madre es de la misma manera?

Janira muestra su insistencia en el encuentro con la metáfora paterna. ¿Acaso por el Otro social? O en el momento de la pubertad hay un retorno al mito edípico? ¿Tendrá esto consecuencias en sus posibles respuestas?



No entiende porque su madre ha hecho el acto de escoger a una mujer. La incomprensión del sujeto frente a la respuesta del acto de la madre nos conduce a una cuestión muy importante en cuanto a su posición subjetiva. Su madre se equivoca. Algo de lo insoportable para ella: que su madre elija como partenaire una mujer.



Quiere a toda costa negarlo y para hacerlo incluso hará un pasaje al acto: buscar las cartas de amor de su padre a su madre y colocarlas en la cama de la compañera de su madre.



Confrontarse al deseo del Otro va a suponer para este sujeto verificar que la significación del falo esta en otro lugar. Este otro esencial escoge como partenaire en el amor, alguien que no tiene el falo desalojando al sujeto en tanto que objeto de deseo portador del falo. Esta jovencita se interroga sobre lo que quiere una mujer, le es difícil encontrar su lugar en ese deseo.



¿Acaso la respuesta que el sujeto se da a propósito del deseo de la madre le va o no le va a permitir construir una significación fálica suficiente para asumir una posición sexuada femenina?

¿Acaso hay un plus que Janira debe elaborar por la situación compleja de la madre, en cuanto a la elección de un hombre y después de una mujer?



Pero las cosas se le complican a Janira, después de un tiempo del inicio de la cura, la madre de Janira y su compañera me piden una entrevista para informarme que la compañera va a seguir un tratamiento hormonal y una operación para transformarse en hombre y su pregunta es como plantearle a Janira este cambio de sexo…



A la mamá de Janira y su compañera les era muy difícil hablar de esto, pero poco a poco se armaron de valor y trataron de explicar a Janira lo que sucedía. Después de ese momento la vi en consulta y venía muy animada a contarme lo que le habían dicho y me interroga ¿Acaso no es mejor que sea un hombre y no una mujer? Parecía que respiraba tranquila, para ella las aguas habían vuelto a su cauce…



El concepto de familia ha cambiado y las nuevas formas con lo que supone el matrimonio y adopción conjunta de hijos por parte de homosexuales, pensamos que poco a poco se irá imponiendo en nuestra sociedad, más allá de que pensemos que pueda ser lo mejor o no para un niño, no creemos que debamos dar la espalda a este hecho nos guste o no, y como analistas debemos pensar como más allá de nuestros prejuicios personales intervenir y acompañar a los sujetos frente a los nuevos malestares en la civilización.



Y a partir del agujero que esencialmente le constituye, cada sujeto podrá y deberá inventarse un padre, o bien un sinthome.













1 comentari:

  1. La veritat és que la realitat s'està complicant un gra massa, però la llibertat cal pair-la des del bressol i a cada nou símptoma cal una educació, que sempre és impossible per a navegar amb la nova situació familiar, fins quan serà possible optimitzar la cultura amb la llibertat i l'entropia de la nostra civilització?

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