diumenge, 4 de novembre de 2012

Posición ética del sujeto ante las irrupciones de lo real

Pilar Dasí Crespo
La Ética es la respuesta del sujeto ante lo real.
Dominique Fingermann y Xavier Oñativia

A propósito de 1Q84…. “Hay poesía cada vez que un escrito nos introduce en un mundo diferente al nuestro, y dándonos la presencia de un ser …, lo hace nuestro también”.
J. Lacan, Seminario III

A partir de una pregunta por la ética del sujeto, me he interrogado sobre las distintas respuesta a las irrupciones de lo real, en el mundo contemporáneo. Como psicoanalista, también me pregunto si nosotros tenemos algún saber sobre la subjetividad de la época, tal y como recomendaba J. Lacan. 

La idea que originó esta reflexión tiene un punto de inicio a partir de la película Melancholia de Lars von Trier, donde la posición de los personajes (magníficamente interpretados) marca las distintas respuestas a ese real que se impone y que tiene un desenlace. 

Antes de entrar en ese tema, me referiré a lo que dice J. Lacan en el Seminario VI sobre el trabajo del actor: El cuerpo del actor es un cuerpo puesto en juego, que provee al significante de una circunstancia, de un material. El actor presta sus miembros, su presencia, no simplemente como una marioneta, sino con su inconsciente. Sabemos que hay buenos y malos actores y es en la medida en que el inconsciente de un actor es más o menos compatible con ese préstamo de su cuerpo, lo que hace que un actor tenga más o menos talento, genio e, incluso, que sea más o menos compatible con ciertos papeles….. 

Fui a ver Melancholia en un contexto donde su visionado fue acompasada por las dos lunas de 1Q84….. , que también muestra lo que no está previsto por la lógica de las cosas. Esto pasa en la película de Lars von Trier y cada personaje responde de una manera distinta. 

1.- ¿Qué ética subyace en el sujeto en relación a los efectos y los afectos que producen las irrupciones de lo real?

J. Semprúm en relación a los campos de exterminio y la importancia de los testimonios, nos advierte de las dificultades narrativas respecto al horror de lo que se vivió allí. "Solamente el artificio de un relato que se pueda controlar conseguirá transmitir parcialmente la verdad del testimonio". Lo real requiere de un deseo decidido, que vehiculice la verdad del acontecimiento.  

Es evidente que a lo largo de la vida se suceden acontecimientos que vienen a incidir sobre el sujeto y por eso me interrogo sobre las distintas posiciones ante el advenimiento de lo real. Es un hecho clínico diferencial que toma forma, tanto respecto al decir, como respecto a los actos[1][1] que se desprenden de la posición subjetiva de cada uno.  

Respecto al decir, se trata de despejar el singular modo en que el real es recibido, puesto en su lugar y situado en el nudo que él forma. Es decir, como es tratado por el sujeto. 

Y respecto al acto, un acto cambia al sujeto de una forma definitiva (después …, ya no será jamás como antes, pues “lo real confiere una satisfacción cuando el sujeto sabe hacerse una conducta, no por los comportamientos o acciones, sino como posición ética del sujeto”.
Castración y posición ética del sujeto son solidarios con el decir y el acto, pues Las estructuras clínicas son formas de mentir lo real, anudamientos que constituyen “mentalidades”, o incluso podríamos decir “mientalidades”.

Esas formas de mentir lo real se ofrecen al espectador de forma clara en Melancholia ….. Sabemos que el guión es del mismo Lars von Trier, y que lo ideó bajo el estímulo, planteado por Penélope Cruz, de Las Criadas de Jean Genet. . . , lo cual nos pone sobre la pista de que la psicosis, aunque sea por la vía de la sublimación, está presente.  

Una breve sinapsis de la película nos informa de lo que quiero decir:
La película está dividida en tres partes:
Bajo la música de Wagner, Tristán e Isolda, se despliegan una serie de imágenes inconexas y oníricas que preludian algo terrible que no sabemos que es….
La 2ª parte comienza con una pareja de recién casados en una limusina por una carretera de tierra. El espectador ya está advertido que esta situación aparentemente estupenda y forzosamente feliz puede esconder lo más angustioso. Y en mi caso, que no sabia nada de la película, suspendí en juicio y espere, para no tardar en corroborar que se trataba de una psicosis (en este caso melancólica, lo cual no era difícil de colegir, porque “melancolía” funcionaba con un S2). La boda sirve de pretexto (la boda –truncada-- como metáfora) para ver las reacciones de Justine a lo largo de la velada…, en la que la angustia le sobreviene. Su hermana organiza esa boda, pero “Justine siente una tristeza que no sabe de donde proviene”[2] [2].
El conjunto de los personajes que desfilan por esta segunda parte es abrumador. Los guiños inconmensurables, las referencias literarias abundantes… El director da pequeñas pinceladas (sobre el coro) que dan cuenta del difícil entramado de relaciones con los semejantes que sostiene la psicosis melancólica.
Freud nos advierte que el modo de perdida de la realidad no es lo mismo en la psicosis y en la neurosis y aquí se ve excelentemente. Todos los personajes tienen una relación lábil con la realidad pero en Justine, se trata de otra cosa.
Desde la perspectiva psíquica de la hermana, Claire, se va fraguando el desenlace (el fin del mundo) y las reacciones de los distintos personajes. Evidentemente aquí, ante la sensación de catástrofe, pero con un delirio bien articulado, la reacción de Justine es la más ajustada a la coyuntura, ya que como afirma en un momento del film, para ella sólo existe el pasado, mientras que los otros personajes, neuróticos, se plantean con angustia –de castración—la falta de futuro...
En el trabajo analítico se desvela cómo cada sujeto ha respondido a lo que le fue impuesto. 
Asimismo, todo sujeto es responsable de su posición subjetiva y de su deseo[3] [3]. Algo de esto sabe Lars von Trier[4] [4]cuando afirma en una entrevista: A través de mi psiquiatra, supe que la melancolía es un estado de tristeza del alma casi insuperable, y que una persona melancólica confronta un cataclismo desde la templanza, mientras que una persona normal entra en el pánico absoluto. Es lo que pasó en el Titanic, etc, etc,….
En Melancholia lo real de esa boda imposible al que se llega por la vía de lo simbólico se impone, y sólo Justine no entiende que se juega allí. En cambio, cuando lo real emerge de forma contingente[5] [5], por la vía de lo que no entra en lo simbólico, sólo ella entiende que se juega allí.
n  Justine se calma, pues sabe perfectamente cuantas alubias hay en el juego planteado en la boda. Tiene un saber más allá de la lógica matemática, tiene no un déficit[6] [6], sino un superávit de saber sobre lo inevitable[7] [7].

n  Claire se asusta, huye hacia ningún sitio con su hijo en brazos, se infantiliza, etc.

n  El marido de Claire fantasea sobre lo imposible de lo inevitable, hasta que se suicida, abandonando a los otros personajes a su suerte.

n  El niño cree, primero las fantasías de su padre y después las de su tía….

n  El caballo sabe de los límites y regresa a la casa….. ajeno al por-venir.

Pero, en cierto modo, Melancholia no es una película sobre el fin del mundo. Lars von Trier se propone contagiar un estado del alma asociado a la melancolía psicótica, a la histeria reivindicativa, a la neurosis obsesiva complaciente con el narcisismo, a las contradicciones de la infancia, más que lanzar una muy descabellada hipótesis sobre el posible destino de la Humanidad[8][8].
Como en 1Q84, en el cielo aparecen dos lunas, pero esta vez, al contrario de la novela de Murakami, una de ellas es destructiva, es real, no deja resquicios a la compasión, a la subjetividad, a nada[9] [9].
Algunos críticos cinematográficos afirman que Lars Von Trier es el autor que mejor ha sabido expresar el fin de este período histórico que estamos viviendo, y la angustia, inquietud y tristeza que esta situación crea en muchos de nosotros. Hoy la ciencia es el principio de autoridad y eso tiene consecuencias[10] [10]. Y frente a ello, von Trier plantea que lo único que nos puede salvar es una cabaña (el nudo) y un alambre en forma de círculo para medir la desgracia.
La actividad heroica del cine de catástrofes es sustituida por la pasividad de los personajes, las multitudes en pánico son aquí personajes aislados en un castillo, escrutando el cosmos con un telescopio y un artilugio infantil[11] [11] para medir la circunferencia de un objeto teniendo en cuenta la distancia a la que se encuentra.
Las hermanas, el niño, el caballo, los paisajes, las dificultades para moverse, todo, evocaba un sueño de angustia…. La angustia ante el fin del mundo…., ante la irrupción de lo real sin paliativos, sin posibilidad de simbolización, sin duelo…. Sólo tres cañas atadas por cada uno de los protagonistas, anudadas, para cobijar al sujeto frente a lo real (la cabaña anuda 8 + 1) haciendo Sinthoma, ….. , pues no se trata de atenuar un fracaso, sino de preservar lo que sin embargo ha fracasado. Esto es lo que Lacan llama “un acto sin fracaso”[12] [12].
Melancholia muestra que lo imaginario y lo real están anudados entre si, mientras lo simbólico anda suelto,. ¿Qué cuarto elemento anuda? ¿No es acaso el testimonio?

2.- Dignidad del sujeto en su relación a lo real. Disposición ética, lógica y poética del testimonio.

Si en mi primera pregunta me refería a las distintas formas de mentir lo real y sus anudamientos, y destacaba la respuesta ante lo contingente real, en Melancholia, ahora me interrogo sobre el modelo de testimonio que se derivaría del encuentro con lo real en cualquier situación personal, social y política que nos toque vivir: adaptación a lo insoportable o por el contrario, un poder hacer, único, sin precedentes, sin modelo.  

Esta segunda posición, la denomino “coraje ante lo real”. El coraje frente a lo insoportable no es la resignación, ni el maquillaje del real traumático que preconizan los psi actuales, sino una nueva posición del ser que relacione la acción con el deseo, y pueda transmitirse.  


La ética es la respuesta del sujeto a lo real y su testimonio lleva la marca de un mensajero. Y para hablar de ese “mensajero” me sostendré en Dominique Findermann[13] [13] que también se refiere a Melancholia desde la perspectiva del relato que hacen aquellos que de un modo otro han sido conmovidos por la película.  

Es una experiencia que da curso a dos tipos de narrativas, según Benjamín: ERLEBNIS, la experiencia vivida, el choque de lo real saturado de acontecimientos y sensaciones (verdad o relación puramente informativa) y ERFABRUNG, la experiencia de la travesía de lo vivido (precisión de sus pasajes lógicos y una proximidad poética).  

Se trataría de postular una cierta experiencia de la propia travesía de la verdad, y no simplemente estar bajo el peso de la experiencia vivida. Creo que aquí radica nuestra responsabilidad respecto a los tiempos que vivimos, los efectos del discurso capitalista sobre los sujetos y sobre cómo reflexionar produciendo efectos discursivos en lo social.  

Referencias bibliográficas:

[1] [1]Las tres notas por las que Lacan define al acto: 1) topológica: repetición significante, doble bucle en el mismo lugar y en tiempos distintos; 2) que el acto produce la apariencia de que el significante se significa a sí mismo, 3) que el sujeto del acto no se reconoce en ese acto, aunque el acto sabe sobre el sujeto.

[1] [2]Colette Soler situó esta tristeza en su conferencia en el Colegio de Psicoanálisis de Madrid en Octubre del 2011, diciendo qué es desde la alienación a la lengua como se constituye la subjetividad de cada uno, desde donde poder plantearse el ser y la existencia. Si esto no está deviene la confusión melancólica. 

[1] [3]Daniela Aparicio: A veces, los sujetos que abandonan no quieren saber nada de esta responsabilidad y se aferran a su posición de victima, irrenunciable.

[1][4] “No pertenezco a la cultura mediterránea, me gusto con sonaban esas palabras (Hitler me cae bien) y las dije…., pero haré voto de silencio. … Me he dado cuenta de que no poseo las “las habilidades necesarias” para expresarme “de forma inequívoca”.

[1][5] Carmen Gallano, VEL. Lo contingente, es lo real que emerge por la vía de lo que no entra en lo simbólico…..

[1] [6]Rescato de un texto que firmamos Carmen Blasco y yo para la revista “Vivir en salud” de la Conselleria de Sanitat de la Comunidad Valenciana, lo siguiente: En estos sujetos no hay ninguna referencia a la ley simbólica que es aquella que permite al ser hablante que esa pérdida de realidad que implica en si misma la formación de síntomas, pueda ser regulada. ¿Es esto, quizás un déficit? No, al contrario, implica una irrupción masiva de un goce que el sujeto no puede soportar y que convierte la relación al propio cuerpo en un mundo de extrañezas, en un objeto de autoobservación y provocan una relación al lenguaje que es autoreferencial.

[1] [7]Idem: Colocamos así la perspectiva en una dimensión temporal y espacial y no deficitaria, lo que abre la discusión ética sobre la enfermedad mental, que es clausurada demasiado rápidamente por el discurso de la ciencia.

[1] [8]No es el apocalipsis de multitudes del cine de catástrofes, tampoco el de la recreación socio-científica de un cataclismo global, sino que es un apocalipsis de cámara.

[1] [9]En la tercera parte de 1Q84 deviene una sorpresa, que al estilo de Simulacrón 3 de Daniel F. Galouye, nos pone frente al enigma de un tercer mundo más allá de 1984 y de 1Q84. Esta vez si es un mundo real, alejado del mundo simbólico y del mundo imaginario donde los personajes se desenvuelven….

[1] [10]Eric Laurent: “La ciencia es hoy el principio de autoridad”. Pregunta: Sin embargo, usted piensa que el sujeto puede enfrentar este nuevo malestar.
Respuesta: Efectivamente. Pero para enfrentarlas, esta vez lo mejor no es un llamado a un nuevo orden moral sino despertar de ciertos sueños. Lo que caracteriza nuestro tiempo es haber salido de la ilusión de la historia cuando cayó el muro de Berlín, en 1989.

[1] [11]Carmen Gallano: La consistencia lógica del objeto a es la vía de abordaje de la inconsistencia del Otro. El objeto a es lo que falta en relación al goce, del lado del sujeto y del lado del Otro es lo que agujera al Otro y al saber.

[1] [12]Jorge Jinkis: “El suicidio como síntoma” publicado en Conjetural, y se refiere al suicidio más famoso de la historia de occidente, el de Catón de Utica.

[1] [13]Wunch 11






[1] Las tres notas por las que Lacan define al acto: 1) topológica: repetición significante, doble bucle en el mismo lugar y en tiempos distintos; 2) que el acto produce la apariencia de que el significante se significa a sí mismo, 3) que el sujeto del acto no se reconoce en ese acto, aunque el acto sabe sobre el sujeto.
[2] Colette Soler situó esta tristeza en su conferencia en el Colegio de Psicoanálisis de Madrid en Octubre del 2011, diciendo qué es desde la alienación a la lengua como se constituye la subjetividad de cada uno, desde donde poder plantearse el ser y la existencia. Si esto no está deviene la confusión melancólica. 
[3] Daniela Aparicio: A veces, los sujetos que abandonan no quieren saber nada de esta responsabilidad y se aferran a su posición de victima, irrenunciable.
[4] “No pertenezco a la cultura mediterránea, me gusto con sonaban esas palabras (Hitler me cae bien) y las dije…., pero haré voto de silencio. … Me he dado cuenta de que no poseo las “las habilidades necesarias” para expresarme “de forma inequívoca”.
[5] Carmen Gallano, VEL. Lo contingente, es lo real que emerge por la vía de lo que no entra en lo simbólico…..
[6] Rescato de un texto que firmamos Carmen Blasco y yo para la revista “Vivir en salud” de la Conselleria de Sanitat de la Comunidad Valenciana, lo siguiente: En estos sujetos no hay ninguna referencia a la ley simbólica que es aquella que permite al ser hablante que esa pérdida de realidad que implica en si misma la formación de síntomas, pueda ser regulada. ¿Es esto, quizás un déficit? No, al contrario, implica una irrupción masiva de un goce que el sujeto no puede soportar y que convierte la relación al propio cuerpo en un mundo de extrañezas, en un objeto de autoobservación y provocan una relación al lenguaje que es autoreferencial.
[7] Idem: Colocamos así la perspectiva en una dimensión temporal y espacial y no deficitaria, lo que abre la discusión ética sobre la enfermedad mental, que es clausurada demasiado rápidamente por el discurso de la ciencia.
[8] No es el apocalipsis de multitudes del cine de catástrofes, tampoco el de la recreación socio-científica de un cataclismo global, sino que es un apocalipsis de cámara.
[9] En la tercera parte de 1Q84 deviene una sorpresa, que al estilo de Simulacrón 3 de Daniel F. Galouye, nos pone frente al enigma de un tercer mundo más allá de 1984 y de 1Q84. Esta vez si es un mundo real, alejado del mundo simbólico y del mundo imaginario donde los personajes se desenvuelven….
[10] Eric Laurent: “La ciencia es hoy el principio de autoridad”. Pregunta: Sin embargo, usted piensa que el sujeto puede enfrentar este nuevo malestar.
Respuesta: Efectivamente. Pero para enfrentarlas, esta vez lo mejor no es un llamado a un nuevo orden moral sino despertar de ciertos sueños. Lo que caracteriza nuestro tiempo es haber salido de la ilusión de la historia cuando cayó el muro de Berlín, en 1989.
[11] Carmen Gallano: La consistencia lógica del objeto a es la vía de abordaje de la inconsistencia del Otro. El objeto a es lo que falta en relación al goce, del lado del sujeto y del lado del Otro es lo que agujera al Otro y al saber.
[12] Jorge Jinkis: “El suicidio como síntoma” publicado en Conjetural, y se refiere al suicidio más famoso de la historia de occidente, el de Catón de Utica.
[13] Wunch 11

1 comentari:

  1. Ya es difícil crear discurso en lo individual que no pase por un narcisimo o una falta en el nudo de lo simbólico, para darse cuenta de que un discurso de lo colectivo es muy difícil, a pesar que hay filósofos, economistas y psicoanalistas que no se plantean un fin de la Historia, o al menos tienen la valentía de negarlo, lo que usted dice del mentir-se, que puede ser una forma de crear una ética nueva a la aparición de lo real, pero no una mentira condicionada por el goce sino por el deseo, que ha de mover la nueva Historia, ese paso del capitalismo-universitario al amo-universitario que yo veo como salida más inminente, y a la que hay que abrirle un hueco al deseo en forma de libertad o de esa histeria reivindicativa de la que usted habla.

    Saludos desde València

    Vicent

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